
Internet killed the TV star
Por Álvaro Cueva
Qué güeva ver la televisión en la televisión. Cuando las señales no son sus pésimas, hay que soportar un montón de cortes comerciales larguísimos y toneladas de imposiciones. Las series llegan siglos después de su estreno, los programadores las ponen a la hora que les da la gana, comienzan tarde, las mueven y las quitan sin explicación y si a esto le agregamos que no todos los doblajes son buenos, que hay censura y que los noticiarios sólo dicen lo que les conviene, pues qué güeva.
A mí me gusta tener el control de la televisión, decidir lo que voy a ver cuando lo quiero ver y como lo quiero ver. Pero no sólo eso: me gusta ser tomado en cuenta, participar, opinar, compartir y, por supuesto, sacarle la vuelta a los DVD y a las cuotas.
Mientras las grandes cadenas reflexionan sobre cómo le van a hacer para corregir todo esto y ponerse al día, usted y yo tenemos que reconocer que es aquí donde la internet se ha convertido en la solución a casi todos nuestros problemas de comunicación y de la internet, cuya transmisión de productos muchas veces está supeditada a los intereses de las televisoras, YouTube es la neta.
¿Puede haber algo más libre, global, genuino, morboso, completo y adictivo? Sí, todavía le falta a ese portal para convertirse en la megadistribuidora de contenidos que está destinado a ser, pero va muy bien y al menos yo jamás he escuchado a alguien que diga que le da güeva pasar días enteros dándole la vuelta a sus videos y eso, definitivamente, tiene que significar algo.
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Sds!!