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Por Paul Medrano
Ilustración: Guadalupe Rosas
A estas alturas, la mejor forma de hacerlo es, precisamente, no toser ni madres. Evite toser. Gracias a la exageración de los medios masivos de información, al pánico generalizado (aceptémoslo, somos una runfla de miedosos) y a una bola de autoridades inútiles (pero eso sí, muy bien pagadas), en la época de la influenza AH1N1 fuimos restringidos hasta de carraspear libremente por la calle.
Todavía hoy, pobre de aquel güey con resaca que ose “hacer fuerza y violencia con la respiración, para arrancar del pecho lo que le fatiga y molesta” (según la Real Academia de la lengua Española) entre mucha gente, porque será visto como apestado por quienes formaron parte del club de fans de los cubrebocas (sí esos trapos chamagosos, piratas, decorados, inservibles, pero empotrados en la trompa de miles de mexicanos). Lo estúpido es que se tenía la certeza de que esa misteriosa prenda era como la vacuna contra el virus de marras. El lavado de manos y una dieta balanceada se consideraban asuntos secundarios o, incluso, prescindibles.
Pero volvamos a la tosida y sus minucias. Todo parece indicar que ya no seremos libres de jugar escupidas a media calle. Parece que se pagará con cárcel estrellar gargajos contra la pared. El gripiento será discriminado como leproso en la antigua Roma.
Cualquier conato de broncoaspiración a media comilona será motivo para que lo expulsen de su restaurante favorito, sin decir agua va. La tosecilla traviesa que suele apendejar al género masculino al ver de cerca a un mujerón, quedará terminantemente prohibida. Incluso, sospecho que la veda se extenderá hasta a la abundante salivación, propia de encuentros cercanos con el sexo opuesto. Igual fin tendrán quienes no son capaces de controlar su salivación al hablar, es decir, se acabarán los babosos.
Canciones en peligro
Sin embargo, ante la paranoia generalizada contra todo lo que huela a influenza (nadie sabe a ciencia cierta qué chingados es, mas al parecer el miedo es alimentado por el descomunal tamaño de la incertidumbre, la desinformación, el pendejismo; uno por uno o todos juntos), habrá que cuidar algunos temas musicales que tuvieron el infortunio de grabar alguna tos o carraspera, para que no sean víctimas de los seguidores a ultranza del cubrebocas. He aquí algunos tracks a proteger:
√ “Pennyroyal Tea”. Noveno tema del álbum In Utero de Nirvana. Antes de que comience la canción, se escucha carraspear al buen Kurt Cobain. Malhaya el momento en que quiso afinar el gaznate.
√ “Wish You Were Here”. En el disco homónimo de Pink Floyd, a los cuarenta y cuatro segundos de la melodía se escucha una tímida tos masculina, seguida de una corta aspiración cuatro segundos más tarde.
√ “Déjenme en paz”. Del primer compacto de la banda mexicana de surf Yucatán A Go-Go. En el mismo, se escucha hablar a sus integrantes y luego dejan escapar una tosecilla pacheca. Aunque el motivo de la expectoración no es por causas griposas, eso no será justificación para los fundamentalistas del gel antibacterial. Ni modo.
√ “Money”. Corte incluído en el homenaje reggae de Easy Star All Stars al Dark Side of the Moon de Pink Floyd, en el que sustituyen el sonido de la caja registradora y las monedas por tosidos, caladas y una pipa de agua. Sí, este tema tampoco merecería ser repudiado. Pero qué le vamos a hacer, tiene tos.
√ “La tos”. Inmortal charanga del grupo costarricense Los Hicsos (en México se hicieron versiones hasta chotearla) que reza: “Tóquenme sabroso muchachos/ que tengo una tos/ ay mamita mía caramba/ también un dolor”. El pegajoso estribillo es salpimentado por una feroz tos perruna que a más de uno habrá puesto a bailar.
√ “Mi chorro de voz”. Letra y tos del dominio público, en un tema mítico dentro de la música vernácula mexicana. Lo mismo se vetaría la versión con Pedro Infante que la de Luis Aguilar o la de Manolín. De tan importante aporte de Chava Flores no quedaría ni el chisguete.
√ “The Cough Song”. Ni esta melodía instrumental creada por Bob Dylan podrá salvarse de la hoguera de las canciones enjuiciadas injustamente, luego del ataque de tos al minuto y cincuenta y cinco segundos.
√ “Mala vida”. Javier Calamaro, hermano del Andrelo, carraspea al final del tema, lo cual la condenaría al anonimato; aunque, de hecho, el carnal del Salmón no es muy conocido por estas tierras.
√ “Get Back”. En la versión original del disco Let It Be (1970), el tema es precedido por los preparativos para la grabación. Como el cuarteto de Liverpool había acordado grabar a todos al mismo tiempo, en los segundos antes de que empiece el tema se oyen voces, cuerdas de guitarra y una tímida carraspera.
√ “Flu Season”. Del segundo disco (Some of My Best Friends Are DJs) de este asombroso tornamesista proviene este tema elaborado con estornudos, una tos gachísima y desgarramientos. Más de un paranóico le pondrá un trapo a sus audífonos.
√ “Lado A”. Así se llama uno de los dos larguísimos tracks del Product Placement, disco elaborado por otros no menos asombrosos juglares de las tornamesas: DJ Shadow y Cut Chemist. Al minuto once, exactamente, se puede escuchar una árida tos, la cual es preámbulo de uno de los tantos funks que mezclan en esta producción.
√ “PRI, PAN, PRD”. Cortísima y divertida canción del Palomazo Informativo (incluida en el Yo no voté por Martita) que parodia al “Médico brujo”, pero con voces al estilo de las ardillitas de Lalo Guerrero. Al final, un ataque de risa desemboca en una leve tos, de ardilla, pero al fin tos.
Por si las recochinas dudas, también habría que proteger a “Alármala de tos” de Botellita de Jerez, “Cough Cool” de los Misfits, “Jarabe para la tos” de Los Tres y “Ataque de tos” de Joaquín Sabina. Si bien en estos temas no se tose, al menos la enfermedad es evocada. Lo anterior porque seguramente la onomatopeya de la tos (la archi usada cof, cof) también será censurada de los textos, so pena de que se acuse al autor de infectado.
Ni modo. Adiós a la tos. Lástima. Con lo excitante que resulta en pulmones femeninos. Ni hablar, adiós para siempre adiós.
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te falto "neighbor" de UGLY KID JOE!!
nombre con esa cancion nos demandan!!
no, bueno!