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Me choca Juanito
Por Ricardo Rivera
“Soy más famoso que AMLO y el Jesucristo [de Iztapalapa]”.
Juanito Lennon, 2009
Pensé en adjetivar a Juanito como el último rockstar mexicano, pero sería un sueño guajiro suponer que ya no habrá más después de él. Juanito es la revelación del 2009, toda una estrella a quien, como señaló su manager, se le subieron los humos. Es que la fama no debe llegar tan rápido a cualquiera que haya nacido en el territorio de la desgracia. Después del mitin en el cual quedó arreglada la votación, al pedir licencia, nombrar a su sucesora y apoyar al movimiento, Juanito se perdió en las instrucciones, víctima de la demasiada información.
Con su triunfo, surgió el verdadero rockstar. Como atendía a medios de comunicación extranjeros, probó las mieles de la fama, al igual que los múltiples grupitos que brincan el charco para amenizar algun festival europeo y decir que triunfaron. Bueno, ellos así lo califican, aunque hayan costeado su pasaje, vendido discos piratas pa sacar la cuota de recuperación, tocado a las doce del día, entre otros privilegios. Nomás imaginense a un alemán corear la de “y la carencia, arriba, y los salarios, abajo”, mmta...
Que le busquen novia a Juanito
Lo que vende en VH1, MTV y hasta Telehit son los riálitis. Muchos reporteros se dieron a la tarea de acompañar a Juanito en campaña y hacer el Un día en la vida de…, el Making of… y hasta la versión roquera del Aquí nos tocó vivir. Seguro algún productor se dió de topes cuando se enteró de que a Bret Michaels le andaban buscando novia en uno de esos programas: el rating que acababa de perder. Juanito es todo un galán de película.
Aunque también en el rockcito les da por sacar a alguna vedette del retiro, Juanito confesó haber sido actor de reparto en una de las cintas del cine (del tacón) dorado hecho en México. Ahora, algunas productoras de videohomes están trabajando en el guión de La vida de Juanito, con locaciones en Santa Martha Acatitla. Desafortunadamente, las responsabilidades paternales de Diego Luna le impidieron realizar el protagónico, pero seguro Gael García saldrá al quite.
Lo que de plano es infaltable para considerarse rockstarcito es el uso del lenguaje para transmitir grandes ideas al mundo. No se requiere la mínima idea de dicción, el balbuceo debe ser capaz de ocultar hasta las faltas de ortografía. Algo que le han aprendido a los futbolistas es expresarse en tercera persona y hablar como si fueran un chingo.
Juanito es la banda... y la bandita de Juanito
Como salió de un hoyo fonqui, Juanito se sintió el libertador de las clases oprimidas, el redentor del barrio y un ejemplo de que la lucha social está viva. No sé en que estaba pensando el sub Marcos cuando se puso de uniforme un pasamontañas. ¡Chingao! Jamás se imaginó que el calentamiento global iba a provocar que sus seguidores se destaparan y cambiaran de bando (o de bandita). Chale, es que la banda presidencial hecha con listón tricolor y un rótulo con la firma de su creador es lo que rifa hoy entre la bandota. Ya me imagino el proximo Vive LoMismo: el público entero ataviado con la leyenda “Todos somos Juanito”.
Lo que el rock le debe a Juanito
El rockcito le debe mucho a Juanito. A su lado, Alex Lora parece fresco y su crítica social es más actual que nunca (bueno, ya hasta le hizo una canción al propio Rafael Acosta en la que se fusiló al “Johnny Be Good” de Chuck Berry). Las causas ecologistas de Fher de Maná tienen ahora un nuevo nicho de mercado verde para promover la preservación del ajolote en la hermana república de Xochimilco. Seguro ya están compilando los temas para el Tributo a Juanito, con temas de Santa Sabina, Los Estrambóticos, Molotov, El Gran Silencio, en fin, toda la ola musical del rock hecho en México en apoyo a las causas nobles.
¡Mamá: prende la grabadora, porque Juanito va a regresar a Iztapalapa!
Me choca.
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