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Cafés lattés contra arte gráfico
Cuando todos suponíamos que la defeña colonia Condesa era un reducto de liberalidad, tolerancia, apertura y buenaondez clasemediera, resulta que el neoconservadurismo hizo de las suyas y las buenas conciencias condechis saltaron a la palestra para demostrar su mojigatería, su corrección sociopolitica, su reaccionarismo y su franca vocación por la censura.
Todo se debió a una exposición del artista gráfico Eko, de amplia y conocida trayectoria nacional e internacional y quien nunca ha ocultado su vocación por el erotismo abierto y, sí, la estética pornográfica (de él es ese entrañable y sensual personaje femenino llamado Denisse). La muestra había sido instalada en el Café 22 de la Condesa y más tardó en ser colocada que desmontada, debido a las protestas de los asiduos al lugar, quienes no pudieron soportar la vista de dibujos de penes y vaginas, mientras saboreaban sus croissants con jamón y queso, sus ensaladas, sus pasteles de tres chocolates y sus cafés lattés.
Al respecto, Eko comentó en un comunicado que “Hoy que podemos ver cotidianamente asesinatos y decapitados por miles, que escuchamos cómo la impunidad es la forma de relacionarse con la ley, ver el cuerpo humano y nuestra sexualidad es repudiado como un delito. Hasta que no seamos capaces de mirarnos, no seremos capaces de enfrentar nuestros problemas. Estoy consciente de que mi obra, más que nada, exhibe los prejuicios y las limitaciones de la sociedad y corro ese riesgo cada vez que expongo. Mi trabajo seguirá adelante, la censura no es una fuerza capaz de detenerme”.
Desde este sitio manifestamos nuestra solidaridad con el artista censurado. La semana próxima publicaremos una amplia entrevista que hicimos con el mismo y presentaremos las imágenes que fueron vetadas. Aquí tienen una, por lo pronto, como muestra.
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